Renault GT Turbo

Fueron cinco años los que duró su fabricación. El Renault GT Turbo, también llamado Supercinco o R5, fue y sigue siendo uno de los mejores clásicos que ha dado la marca francesa. Se trata de un coche que innovó en muchos sentidos, sobre todo por su velocidad y capacidad de manejo poco convencional en la época.

Sus inicios se dieron en mayo de 1985 y finalizaron en 1990. Antes de él, la marca había fabricado el Renault 5. No obstante, era mucho el conocimiento que tenían sus ingenieros en cuanto a motores turboalimentados, debido a la participación en la Fórmula 1.

Solo bastó con llevar esta tecnología a los coches convencionales. Ese fue el origen del Renault GT Turbo o Supercinco, el cual tuvo como diseñador a Marcello Gandini.

El Fase 1

Durante su periodo de fabricación, en Renault GT Turbo tuvo dos versiones o fases, cada una con características un tanto distintas.

La Fase 1 era un motor de cuatro cilindros en línea de 1,4 litros, con una potencia de 115 cv. Tenía una caja de cinco velocidades, dirección por cremallera, suspensión delantera MacPherson y frenos de disco en los cuatro neumáticos. Utilizaba rines de 13 pulgadas.

Dentro de sus números destaca su capacidad de llegar de 0 a 100 km/h en tan solo 8 segundos. Su velocidad máxima eran 200 km/h. En cuanto a consumo, en 120 km/ es de 7,6 litros.

Visto desde afuera, era un coche que inspiraba velocidad y ganas de de ir más rápido que los demás. Tenía escrito en la parte trasera la palabra Turbo, además de que contaba con faros antiniebla, aleros, y líneas muy rectas, que dan la sensación de dinamismo.

En su interior contaba con asientos ergonómicos, tapicería apta para eventos deportivos y comodidad para el chofer.

El Fase 2

La Fase 2 comenzó a aparecer en julio de 1987 y se mantuvo hasta finalizada la producción del coche. En ella se agregaron nuevos cambios relacionados con la parte mecánica, como la carburación, un turbo refrigerado con agua, una unidad de encendido con sensor de picado, entre otras.

También se fijaron otras características en el interior, como una consola central. En la parte externa se colocó una rejilla en la parte delantera además un pequeño spoiler. En la parte trasera se podía leer GT Turbo.

Todos estos cambios le dieron un mayor costo, pero también lo hicieron más veloz. De hecho el coche llegó a los 120 cv. Llegaba de 0 a 100 km/h en 7,6 segundos y su velocidad máxima eran 203 km/h.

Uno de los aspectos destacados de esta serie fue su edición en color blue nuit, la cual se hizo en honor al título obtenido por el corredor Alla Oreille, el cual conducía un GT Turbo.

El peligroso

Si bien cuando fue lanzado al mercado el Renault GT Turbo ya existían otros vehículos con esta mecánica, muchos de ellos eran de un precio sumamente elevado, lo que limitaba su compra. Con el Supercinco no fue así.

Este coche se caracterizó por dos cosas: precio bajo y alta velocidad. Lo primero fue notorio gracias al éxito de ventas por parte de la empresa gala. En lo segundo, hubo sus consecuencias.

Lo cierto es que el Renault GT Turbo fue considerado como un coche peligroso, sobre todo para jóvenes, los cuales, debido al bajo costo y a lo veloz que era era, lo compraban y sufrían accidentes. Se propagaron rumores e incluso se especulaba sobre el origen del exceso de rapidez del coche.

Hoy en día se sabe que fue un coche muy rápido y para nada inseguro.

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