La historia de Renault Gordini

Renault Gordini es aquella conocida división de automóviles que fue creado por el fabricante
francés Renault, de donde se adquirió posteriormente el nombre de la marca. Esta división se fundó
en el año 1969, a expensas de la adquisición de la firma Gordini. Sin embargo, fue en el año 1957
cuando Renault contrató los servicios de Amédée Gordini para que se encargara de la marca de
motores potenciados que se pretendía sacar en ese momento. El contrato que se le ofreció a Gordini
afirmaba que se necesitaba crear un coche pequeño, con una caja de cuatro marchas y con un motor
de cuatro cilindros. Fue el Renault Dauphine, un sedán de cuatro puertas que llevaba su maquinaria
en la parte trasera del coche, el que fue escogido primero entre todos los vehículos creados.
Posteriormente, se conocerá que el contrato de Renault estipulaba que Gordini tenía que extraer a
los motores entre 8 y 10 CV extras. Para ello, se tuvieron que reemplazar algunas piezas del coche,
consiguiendo que se elevara la velocidad con dos nuevas marchas, de manera que se terminó
elevando la tercera velocidad a cuarta.
Tras la presentación del Dauphine nuevo, ya con los cambios correspondientes que realizó Gordini,
Renault se mostró profundamente satisfecho por el trabajo final, por lo que le propuso extenderle su
contrato. Desde ese momento, la firma Gordini se acabó convirtiendo en una oficina técnica de
colaboración, donde Renault se comprometía a producir y vender las unidades de Gordini, mientras
que este se encargaría de producir y desarrollar los futuros modelos de coches que se fueran
sacando. La versión nueva del Dauphine de Gordini fue un auténtico éxito de ventas, lo que llevó a
la marca francesa a plantearse repetir el proceso con la versión lujosa de este modelo: el Ondine. El
cambio principal entre ambos vehículos se trataría principalmente en el motor, y terminó siendo
presentado en 1960, con una caja de cuatro velocidades y un impulsor de 40 CV de potencia.
Renault se esforzaba en ser competitivo, logrando que sus coches se convirtieran en los más
populares entre competidores de rally, y esto sumado a su éxito y a los conocimientos de Gordini,
llevó a la marca a crear su primer departamento deportivo.
Una vez se llevó a cabo dicha creación del departamento deportivo, se sacó el Dauphine Gordini
1093, el cual estaba dirigido principalmente a la competición, superando con creces las prestaciones
que ofrecía anteriormente el Ondine. Gracias a estas características, el modelo tuvo que verse
limitado a 2140 unidades, a la vez que debutó en la competición, triunfando en el Rally de Córcega
del año 1962. Una de las características más importantes que tenían estos vehículos a nivel estético
fue la decoración que tenían sus carrozados, que se pintaban por completo de azul y dos líneas
blancas desde el capó hasta el motor. Tanto por su aspecto exterior, como por todas las prestaciones
que ofrecía a los usuarios, esta marca consiguió ser un éxito de ventas, y es todavía muy conocida
en la actualidad.