Historia de los Jeep Comando y Willys

La historia de los Jeep Comando o Jeep Willys se remontan al año 1939, una época de conflicto en
la que una de las armas de guerra que se utilizaron fueron los automóviles. Las fábricas
automovilísticas nacionales se pusieron totalmente a disposición de las grandes potencias, llegando
a utilizar los coches militares con unos recursos muy reducidos, teniendo en cuenta la época en la
que se encontraban. Es por eso que el gobierno de Estados Unidos encargó la construcción del
prime coche ligero que valía para cualquier tipo de terreno, de forma que se produjo el nacimiento
de este Jeep Willys y de todos sus derivados hasta lo que conocemos en la actualidad. Se contó
hasta con 135 iniciativas diferentes en relación a estos vehículos, siendo las de Willys Overland,
American Bantam y Ford las más valoradas, debido a sus precios, potencia y comodidad. El Willys
demostró tener unas prestaciones magníficas en relación a su diseño, polivalencia, y su capacidad
de poder alcanzar velocidades envidiables por otros automóviles de este tipo. El verdadero Willys
original ( cuya historia se remonta incluso a los años 1939-1945, época de la Segunda Guerra
Mundial) tenía unas cualidades que abrirían paso a la saga Cherokee y otros Jeep que siguieron
después, y los cuales irían mejorando sus características y prestaciones con el tiempo.
En el caso de España, los Jeep Comando o Jeep Willys son aquelloss vehículos todoterreno que
estuvieron comercializados por parte de la empresa Viasa desde el año 1968 hasta 1980. Bajo
licencia de Willys, esta intentó venderse por parte de la empresa francesa Hotchkiss, a pesar de que
no tuvo el éxito esperado. Por este motivo, finalmente terminó siendo vendida bajo distintas
denominaciones comerciales, como Furgón para la versión furgoneta cerrada, Dúplex la versión de
cabina doble, Campeador aquella versión de caja abierta, etc. Durante los últimos años, incluso se
vendió bajo otras marcas como Jeep-Ebro o Jeep-Avia, llegando a construirse hasta 8000 unidades.
Hasta el año 1974, estos vehículos se montaban con serie de tapacubos cromados, pero se
terminaron perdiendo y dieron paso a un producto mucho más agrícola, llegando a fabricar
diferentes versiones de HD.


No fue hasta cinco años después, el 1979, cuando la empresa lanzó una competición diseñada para
estos vehículos: La copa de España de Jeep Cross. Esta disciplina fue un rally de todoterreno que se
llevaba a cabo sobre un trazado de aproximadamente 100 kilómetros en los que se cronometraba
aproximadamente un tercio. Durante esta edición participaban en categoría única los CJ- Bravo y
los Comando, los claros vencedores de la competición. Al año siguiente, se abrieron dos categorías
que llegaron a separar los CJ y los comando, llegando a estar en activo hasta los 80. Esto sirvió para
que se cosecharan éxitos de la mano de profesionales como Miguel Prieto o José Luis Juvantey, que
se proclamó como ganador en la primera edición conduciendo un auténtico Comando. Las décadas
posteriores de producción de los coches tipo todoterrano han terminado dejando un verdadero
legado en nuestro país.