Cuando se intenta hablar de coches clásicos, siempre vienen a la mente modelos de alta potencia, con diseños únicos o un estilo que bien puede ubicarse entre lo elegante o deportivo. Algunos, incluso, son denominados así por elementos muy particulares, como el motor.

Lo que pocas veces puede denominarse como clásico es un coche que para muchos sería divertido o práctico. Una de las excepciones es, sin duda alguna, el Citroën Mehari. Probablemente uno de los coches más recordados por su particular diseño, el material de fabricación de su carrocería y su adaptabilidad a numerosos escenarios.

Citroën Mehari
Citroën Mehari

Para muchos marcó una época, o vino a formar parte de unos años turbios, ya que, cuando se presentó al público, el 16 de mayo de 1968, iniciaría en el país de origen de la marca, lo que hoy conocemos como Mayo Francés.

A pesar de todo, el Citroën Mehari fue un coche emblemático, del cual vale la pena conocer más, ya que, pese a todo lo que se pueda pensar sobre sus características, es un verdadero clásico.

La política Spiaggine

Para entender el origen del Citroën Mehari, es necesario saber todo lo que llevó a la empresa gala a crear un coche con sus características.

Hay que recordar que, si bien ya habían transcurrido 15 años tras finalizada la Segunda Guerra Mundial, en los 60 aún existía en la consciencia de los europeos el recuerdo de un conflicto que fue desastroso. Italia, como país que tuvo una participación importante, fue también decisiva para hacer olvidar el horror generado.

Lo que surgió de ello fue la política Spiaggine. En esta se buscaba fabricar vehículos diseñados para la diversión, fáciles de manejar, capaces de ser utilizados para ir a la playa, al campo o de viaje sin ningún problema ni peligro.

Dicha política se adaptó a otros países, como el caso de Inglaterra con el Mini Moke, presentado en 1964. En la propia Italia se presentaría, en 1970, el Renault Rodeo. En medio de ello, Francia y su industria automovilística no se quiso quedar atrás. El presidente de Citroën para aquella fecha, Roland de la Poype, consideró importante participar de tales acciones.

Para Citroën era necesario adaptar la política Spiaggine a sus propias características. Pensaron, entonces, en un dromedario, animal que recorre el Sahara y parte de África. De allí vino el nombre del Citroën Mehari.

Construcción y presentación

Para diseñar su coche adaptado a los eventos contemporáneos, la empresa utilizó como base un vehículo conocido, el Citroën 2CV, solo que en su versión de furgoneta, también llamada AK350.

De esta quitaron casi todo, dejando solamente el chasis y algunas otras partes consideradas esenciales.  Se colocaron, al principio, paneles de cartón, pero luego se sustituyeron por unos hechos del material que siempre utilizó: acrilonitrilo butadieno estireno, también llamado ABS.

Este material era ligero e inoxidable, además de que su costo no era mucho, lo que fácilmente se adaptaba a las necesidades de la empresa. Una vez armado, se fijaron nuevos paneles externos, con un diseño estriado en forma horizontal, lo que daba cierta sensación práctica.

Para hacerlo aún más divertido, el coche utilizó un techo descapotable, con capota de lona. Todo apuntaba a una economía, facilidad de uso y, más que nada, brindar un coche que fuera lo suficientemente divertido para todo el mundo. no era ni familiar ni una berlina, era sencillamente un Citroën Mehari.

Su primera presentación ocurrió el 16 de mayo de 1968, en Calvados – Basse – Normandie. En ese momento, se eligió mostrar un motor 425cc. Sin embargo, en la presentación oficial, el 3 de octubre, se eligió el motor de 602cc. La misma se realizó en París, en el salón internacional del automóvil.

Características

Ese motor de 602cc que utilizaba el Citroën Mehari era un bicilindrico  que generaba 29,6 cv DIN, y una velocidad máxima de 100 km/h. Tenía un sistema de refrigeración por aire.

En general, se podría decir que tanto motor como suspensión, dirección y cambio fueron heredados del 2CV. Lo que lo diferenciaba era su bastidor, con 22 cm menos, además de su carrocería de ABS y pintura especial. Con ello, todo el Mehari daba un peso al vacío de 475 kg.

Al principio contaba con asientos traseros reclinables para mejorar el espacio de carga. No obstante, luego se pudo fabricar con solo dos plazas, lo que lo hizo muy popular en empresas y zonas poco desarrolladas de Francia y el resto de Europa.

Durante todo el periodo de fabricación se le realizaron algunas actualizaciones, pero estas no fueron significativas. Algunas incluían elementos en el tablero, cambio en el volante o mejoras en los retrovisores, pero no más. Fue un coche que se mantuvo durante todo ese tiempo con un sentido original, lo que hizo que fuese fácil de reconocer.

Modificaciones y comercialización

El recibimiento que obtuvo el Citroën Mehari fue muy bueno durante los años de producción. Claro está, hubo mercados en los que nunca pudo competir, debido a las características propias de cada país, como el caso de Estados Unidos.

Para ingresar en norteamérica, la empresa francesa le hizo algunos cambios a su auto, como faros más grandes. No obstante, su demanda fue poca. En latinoamérica, en cambio, el recibimiento fue mucho mayor. De hecho, el coche fue nombrado de otra forma: Citroën Azam M28 Sport Convertible. En este caso, los paneles ABS se reforzaron con fibra de vidrio.

También hubo una incursión de la marca para venderlo al ejército francés, con un modelo que mejoraba en su batería. Hubo compras, incluso, por parte del ejército irlandés, aunque muy pocas.

En el caso español, el coche era ampliamente utilizado en zonas cercanas al mar, por pescadores. Debido a su fabricación en ABS, la salitre no lo deterioraba produciendo su oxidación.

Una versión 4×4 del Citroën Mehari también fue bien recibida. La misma apareció a mediados de 1979. Esta contó con motor que generaba 29 cv y freno de disco en todas sus ruedas. De 475 kg llegó a pesar 555 kg.

Unas de sus últimas modificaciones fue la versión Azur, la cual contaba con una carrocería blanca, además de puertas y detalles azules. Fue muy bien recibida, llegando a tener numerosas ventas.

En total, el Citroën Mehari llegó a vender 150.000 unidades durante toda su historia.

Art Car E-MEHARI

En mayo de 2018 se celebraron los 50 años de la presentación del Citroën Mehari. Antes de ello, a final de 2015, la empresa francesa presentó una versión actualizada y eléctrica denominada E-Mehari, con la cual intentaba competir en este segmento.

De cualquier manera, para el 50 aniversario, la compañía decidió mostrar a su público su Art Car E-MEHARI, una versión del eléctrico que fue pintada por Jean- Charles de Castelbaja.

El modelo utilizó los colores y diseños empleados durante el Mayo Francés, y se trató de una versión conmemorativa para celebrar el medio siglo transcurrido tras un coche que dio numerosos éxitos a la empresa gala.

En la actualidad es posible conseguir algunos modelos del Citroën Mehari original, con su particular diseño práctico, que lo hizo tan popular. Claro está, su precio no es tan accesible como lo fue en su momento, ya que se trata de un verdadero clásico que, si bien no cumple con las características más repetidas en todos estos autos, sin duda alguna está entre ellos.

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