Sólo Clásicos

Sobre los coches clásicos

El término «coche clásico» ha tenido una gran variedad de significados en los últimos años. Algunos lo utilizan para referirse a coches que tienen más de veinticinco años de antigüedad. Otros consideran que depende de su valor. La acepción, en realidad, tiene muchas variaciones.

De cualquier manera, un coche clásico siempre será fácil de reconocer. Tiene singularidades que los diferencian de los demás y, por lo general, pertenecen a alguna colección debido a su diseño, el motor, y lo que significa en sí mismo para la marca.

En España, algunas personas suelen confundir este término con el de coche histórico y coche antiguo. A continuación te explicaremos por qué no son lo mismo y otras de sus particularidades en cuanto a legislación, para que así conozcas todo lo que se debe saber sobre los coches clásicos.

¿Qué es un coche clásico?

Un coche puede definirse como clásico cuando cumple con una serie de requisitos esenciales, en los cuales se mezclan el año de fabricación y ciertas  características diferenciadoras.

Todo coche clásico debe tener una antigüedad mayor a 25 años, aunque en términos legales esto podría variar dependiendo de las administración y el ayuntamiento. Esto se considera necesario ya que los clásicos están exentos del pago de impuestos, por lo que las autoridades deben contar con ciertos parámetros para incluirlos en dicha calificación.

Sin embargo, si bien la mayoría de las autoridades municipales utilizan este rango de edad para definir a los clásicos, otras no. De hecho, existen casos  en los que se agrega otra cifra mayor. En la actualidad se discute si es posible llegar a un consenso en torno a los 35 años.

En lo que respecta a las características, los coches clásicos casi siempre son coches de colección. Es decir, suelen ser coches cuyos modelos son únicos o muy pocos encontrados en la actualidad. También pueden considerarse de esta manera a aquellos que cuenta con partes diferenciadoras, como un motor poco conocido o una carrocería única, que no ha sido alterada.

Finalmente, los coches clásicos deben estar inscritos en el Inventario General de Bienes Muebles de Patrimonio Histórico Español. Esto se suele hacer cuando el auto tuvo una participación memorable en la historia local, o perteneció a alguna figura pública relevante, por lo que es considerado un objeto de amplio valor cultural.

Diferencia entre clásicos y coches históricos

La confusión más común para los coches clásicos se da al considerarlos como coches históricos. Suele ser un error habitual, sobre todo por el intercambio de términos y su similitud, además de los trámites que diferencian a uno de otro.

En general, un coche histórico es en sí un coche clásico que se matriculó como tal, amparado en el Real Decreto 1247/1995. De esto es posible deducir que todos los históricos son clásicos, pero no todos los clásicos han llegado a ser históricos.

Para lograr el estatus de histórico, un clásico debe cumplir con ciertas normas que establece el Reglamento de Vehículos Históricos. Dicha norma coloca como requisitos una inspección técnica que dirigirán las autoridades de la Comunidad Autónoma correspondiente.

Si el coche pasa la inspección, entonces la Comunidad Autónoma emite una certificación, que posteriormente será recibida por la Jefatura Provincial de Tráfico. Dicha institución se encargará de matricular el auto clásico, convirtiéndolo así en un coche histórico. 

Un aspecto a tener en cuenta antes de matricular un coche como histórico es su modelo. Por lo general, las autoridades suelen verificar qué tanto ha sido modificado, debido a que la originalidad es esencial. Si ya ha recibido modificaciones, estas deben haber sido realizadas de acuerdo con los parámetros empleados en la época en que fue fabricado.

Diferencia con un coche antiguo

Otro es el caso de la confusión de los coches clásicos con los coches antiguos. No obstante, es menos complicada, ya que solo se relacionan por la antigüedad.

Si bien los 25 años es uno de los requisitos para hacer a un coche clásico, también lo es para considerarlo como uno antiguo. Sin embargo, la diferencia radica en las características antes descritas, como el ser de colección o formar parte del Inventario General de Bienes Muebles de Patrimonio Histórico Español.

Esto quiere decir que un coche antiguo solamente es aquel que consta con 25 años o más desde su fabricación, mientras que un clásico necesitará contar con otros elementos que lo diferencien de esta categoría.

Existe, también, otra clasificación. Es la denominada como coches viejos, y se utiliza para referirse a aquellos coches cuya edad es mayor a los 10 años, sin llegar a ser antiguos.

¿Por qué es recomendable matricular un coche clásico como histórico?

Siempre que sea posible, es recomendable que los propietarios de coches clásicos los matriculen como históricos, debido a que son muchas las ventajas que ofrece tal denominación. Además de estar libres del pago de impuestos cuando alcanzan el periodo de antigüedad de 25 años, se adquieren otros beneficios.

Uno de ellos es la ampliación en cuanto a periodo para pasar la ITV. En general, este requisito se debe cumplir cada año para los coches actuales. En el caso de los históricos, el periodo puede ir desde los dos años hasta cinco y, con ciertos vehículos, no es necesario pasarla ITV.

Para aquellos que tienen una antigüedad entre los 25 y 35 años, el periodo es de dos años; para los que tienen de 35 a 45, de tres; y de más de 45, hasta cinco años.

Otra ventaja es que los coches clásicos, y aún más los históricos, adquieren mayor valor con el paso de los años. Es algo que no sucede con los actuales, sino que abarca solo a este grupo.

La denominación de coche histórico los hace aún más valiosos. Se trata de un factor que toman en cuenta los compradores de este tipo de automóviles, ya que así tienen mayor seguridad de su calidad, además de que cumplen con los requisitos legales. Así, al momento de una hipotética venta, este costará más que solo si es un clásico.

Mitos sobre los coches clásicos

Existen ciertos mitos que rodean a los coches clásicos y a los históricos, debido, nuevamente, a confusiones.

El primero de ellos es que este tipo de coches tiene prohibido circular durante los fines de semana. La legislación que los ampara no establece nada parecido, aunque sí es posible encontrar ciertos casos en los que los coches clásicos e históricos no pueden ir por ciertas vías, lo cual resulta normal.

En segundo lugar, también es un mito que los coches clásicos no pueden recorrer más de 5.000 kilómetros en un año. En realidad, esto sucede porque ciertas compañías de seguro colocan tal requisito para fijar pólizas. En todo caso, no existe ley que prohíba tal cantidad de km. recorridos.

También está el caso de que no es posible vender a estos coches en el extranjero. Si bien al ser matriculados forman parte del patrimonio histórico, hasta ahora no se han registrado prohibiciones para la confirmación de negocios correspondientes.

Por último está el mito de que las pólizas son más económicas para los coches clásicos e históricos. Lo cierto es que las aseguradoras ofrecen coberturas restringidas, lo que hace que su pago sea menor al del resto de los vehículos.